Recuperar la voz

Recuperar la voz

Nos unimos a las voces mundiales que denuncian que la llama de la libertad de expresión se apaga ante el abuso y el poder arbitrario que ejercen los gobiernos y organizaciones, somos un medio de comunicación abocado a una comunidad en situación de migración que ha podido encontrar en otro país, Panamá, el espacio para abrir los ojos ante la verdadera situación que atraviesa Venezuela, y no sentir el miedo que significa expresarnos y que esto conlleve a duras consecuencias.

La libertad de expresión es un derecho de cada ser humano, perderla es ceder el poder a la manipulación y otros intereses que no radican en el propio ciudadano, son las reglas que hemos puesto y que contiene la mayoría de las Constituciones de los países, para garantizar que la convivencia en el entorno sea lo más exacto posible a los sueños y metas individuales, familiares y profesionales que se plantea cada quien. Ningún ciudadano puede ver a la ligera la mordaza que se le coloca al sencillo hecho de transmitir verbalmente los pensamientos e ideales.

Con importante causalidad este debate de ideas se convierte en el eje central de la conmemoración de los seis años de fundación en Panamá del periódico El Venezolano, que gracias a su constante comunidad de lectores ha logrado ejercer una labor informativa y de integración, y ante el panameño una forma de comunicación desde lo constructivo y la integración.

Es nuestro aporte, a través de la edición aniversario, denunciar los acontecimientos que han llevado a poner en jaque al ejercicio del periodismo, como vehículo a través del cual se expresan las masas. A propósito de la celebración de la reunión de medio año de la SIP en Panamá, es propicia la ocasión para dar a conocer una dedicada investigación a cerca de la libertad de expresión, con el principal objetivo de despertar las conciencias de muchos y que este tema sea de todos los que luchan por un futuro mejor.

No podemos pasar por alto el expresar el más profundo agradecimiento con nuestra comunidad representada por 50 mil venezolanos que mudaron sus sueños a esta tierra, que a su vez ha sido noble y fértil para tal propósito. Panamá es un país que se nos ha metido en las venas, que respetamos y como residentes la defendemos y procuramos lo mejor para todos.

Esperamos poder sembrar en ustedes nuevas ideas, reafirmar el derecho que tenemos a expresarnos libremente, ojalá que cuando recuperemos la voz valoremos el esfuerzo que ha costado.

Por Adriana Rincón
Vicepresidenta – Editora de El Venezolano de Panamá

Inspiración reactivada tras conferencia de Eli Bravo en Panamá

Adriana Rincón, Eli Bravo y  parte del equipo de El Venezolano de Panamá.

Adriana Rincón, Eli Bravo y parte del equipo de El Venezolano de Panamá.

Esta semana tuve la oportunidad de compartir, junto al equipo de El Venezolano de Panamá, un almuerzo privado con el periodista y autor Eli Bravo quien se presentó por primera en Panamá para activar la inspiración de quienes asistieron a su conferencia.

Eli habla de una chispa, de una emoción que nace internamente y cómo canalizarla mediante acciones que conduzcan al logro de las metas propias.

Es muy interesante la manera como enlaza lo emocional con lo racional. Y es que en el mundo de los negocios siempre estamos pensando “con la cabeza” y “en frío”. Pero cuánta diferencia hace tomarse un tiempo para uno mismo y prestarle más atención a la parte emocional: ¿Por qué y para qué me dedico a esto?

Curiosamente, al prestarle atención a las emociones podemos pensar con más claridad y eficiencia. Y es entonces cuando la inspiración se refuerza, porque encontramos el propósito para nuestra vida: la chispa que nos llevó a dedicarnos a nuestra profesión.

Por mi propia experiencia garantizo que ahí está la clave para ser feliz en el trabajo y lograr lo que a muchos les cuesta: disfrutar trabajando y alinear nuestro propósito de vida con la actividad diaria.
Adriana Rincón
El Venezolano de Panamá

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Periodistas: James Foley (AP), Steven Sotloff (FB) y David Haines (FB).

Periodistas: James Foley (AP), Steven Sotloff (FB) y David Haines (FB).

Las recientes ejecuciones de los periodistas James Foley, Steven Sotloff y David Haines, así como su consiguiente difusión en video por medios noticiosos nos obligan a abrir debates cuantitativos y cualitativos del tratamiento de la información.

Por un lado está el planteamiento de si se debe o no informar de manera totalmente gráfica.

Opino que caer en el morbo y en el sensacionalismo es ceder a la violencia gratuita.

Como periodistas, debemos informar que estos hechos ocurren y creo que el reservarnos compartir imágenes y videos de asesinatos no significa que miremos hacia otro lado, como hace el avestruz cuando mete su cabeza en la tierra.

Entonces ¿cuánto es suficiente? Sigue leyendo